mayo 29, 2015

Acércate y lee



Llegué a la playa con la esperanza  de ver  algo distinto a lo que suelo ver en este lugar al que acudo siempre que puedo. Me senté en la roca, cogí un puñado de arena   la arrojé al mar, y  vi desaparecer cada grano, que perezosos, parecían querer volver a mi mano una y otra vez  empujados por las olas que a la orilla llegaban sin prisa, pausadas, como si quisieran reposara a mi lado.

¡Qué cosas! ¿Cómo es posible que algo tan normal, -hablo del puñado de arena que he arrojado al mar- a mi me parezca tan emotivo... ¿Sabes una cosas? Sé que más de un día tú harás lo mismo, lo presiento.

¡Oh, Dios Mío! ¿Cómo puedo seguir pensando en ti 375 días, multiplicados por tres? Haz la cuenta, delfín.

Miré a los peces que jugaban alrededor de mis pies, y les dije.  -Fijaos  en mis pupilas, pequeños... en unos momentos vais a ver cómo se humedecen, y el reflejo plateado de vuestras escamas, y los rayos del sol, harán el efecto de espejo, prodigio que  espero sea mensajero de mis pensamientos a otra orilla.
375, multiplicado por tres. ¿...?

Macu.







mayo 11, 2015

Nueva era




Soy joven para echar de menos la riqueza del lenguaje, lo sé. Sé que  os parecerá raro, pero voy a exponer por qué pienso así.

 Se ha desterrado parte de la palabra; la educación flaquea, la comunicación es cada vez más escasa mirando a los ojos, incluso el amor se está robotizando.

¿Qué sucede con el idioma o la lengua bella y secular, pozo inmenso de la idea? No hay que ir muy lejos; se ve  a la legua, se oye, y no alimenta el espíritu ni el alma. Es lo vulgar lo que ordena y triunfa. Y, ¡Cuidado!, no protestes, porque si lo haces, engendras la chufa de bocas impertérritas y sin ayes,  incluso, hasta  blasfemen.

Si del amor se habla, el cielo es gris, o negro, donde no brillan las estrellas ni la luna, y si de sentimientos, cesan magnitudes.

La maquina, "Internet", y tantas frivolidades, han reemplazado el orgullo de la sabiduría. Pocos son los que aún conservan la elegancias y ponen en práctica el respeto cuando hablan, cuando escriben y debaten, e incluso, cuando protestan. Hasta dudo que la maquina exprese el sentimiento puro, ¡lo dudo! Más bien atrofia la razón en cada tecla. ¡Da miedo!  Apenas obedece leyes internas del corazón puro y mente sin fisuras. Mide el motor de su fuerza, y las lanza  fuera; coge las riendas, y eso de "pensar" libera. Son los sonidos metálicos del teclado, como virus o bacteria, lo que hace que el alma muera.

¡Qué pena! ¡Cómo se extiende lo banal y lo mediocre! Quiera Dios, que, aunque los sabios muestren su  congoja, no dejen de generar hermosa prosa.



Macu

hace 2 días  -  Compartido públicamente.


Este nudo en la garganta que me asfixia cada vez que...    ///...  imagino la desdicha de no tenerte más junto a mí, susurrándote muy quedo para no despertarte... te amo, codiciando en mi tormento de perderte, muchas vidas más y en cualquiera de ellas encontrarte nuevamente. Aún siento vívido el dolor de haberte perdido en esa cruel pesadilla, te amo desde que aun sin conocerte eras ya mi dueña, porque no apareciste en mi vida casualmente, tú eras lo que me faltaba para cumplir con mi destino.
No me dejes nunca amada mía, en esa soledad que abruma, recuerda, no eres parte de mi vida, sino más bien mi vida misma, acepta que respiro de tu aliento y si tu felicidad hace la mía, tu tristeza es mi agonía, desde que por amor te hiciste dueña... de mi alma, corazón y vida.
Déjame entonces arrullar siempre tu sueño, ser el alimento que nutra tu cuerpo, el vino que sacie tu sed, la mano amante que labre tu dicha y el bálsamo que aplaque tu dolor, y, si el destino te arrancase de mí, déjame también, unir mi aliento al tuyo en un último suspiro, para que unidos así, aun en la muerte, nos encontremos nuevamente y para siempre... en la eternidad.

Disculpa por continuar tu sentido manuscrito, pero es la magia de la belleza de tu lenguaje.

Macu, has hecho una madura reflexión sobre el buen uso de la palabra y también de su abuso, por lo que para mí, el que seas joven no es obstáculo para que eches en falta la riqueza del lenguaje, ni tampoco, para que a través de él, nos cautives con tu pasión de... Escribir.
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mayo 02, 2015

Instinto ancestral




Dicen  que los caminos de tierra  al pisarlos, tiene un efecto sanador. 


Conecto con la naturaleza cada semana que puedo y el tiempo lo permite, para desprenderme de la tensión que genera estar seis horas entre tubos de ensayo, donde la enfermedad mora sin punto final.

Ir con los amigo/as, reír, conocer  gente nueva, "de mente sana", respirar aire puro y pisar la tierra me fascina; la conexión con la madre naturaleza,  con la tierra, me hace sentir libre como el viento, como una mariposa  recién salida de su envoltura.

¿Por qué produce tanto placer sentir la tierra en los pies?.

Existe un instinto ancestral detrás de este deseo.

En tiempos remotos los hombres pasaban más tiempo descalzos, y muchas actividades cotidianas se hacían de esta forma. Quizás la concepción cosmológica de que pertenecemos a la tierra, en lugar de “la tierra me pertenece”, permitía que existiera una conciencia más avanzada sobre las profundas ramificaciones de la conexión física y espiritual que tenemos con nuestro planeta, y por extensión, con el Universo. Lo cierto es que plantar nuestros pies sobre la tierra, la hierba, la arena, el agua y las piedras, era percibido como una forma de estar conectados con el Todo.

Hoy sabemos que ese conocimiento tiene una significación mucho más importante de lo que se pensaba. Seguir leyendo aquí

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