5 principales problemas
que sólo una mujer de alma libre entenderá
Hay personas que critican o no entienden
a quienes tienen alma o espíritu libre.
Lo cierto es que, por más que no lo
crean, estas personas disfrutan la vida en la misma
cantidad que los demás, sólo que la diferencia radica en cómo lo hacen.
Las almas
libres disfrutan de los detalles, de la naturaleza y esas pequeñas y sencillas
cosas que les entrega la vida, sin importarles lo que piensen los demás. Sin
embargo, a veces hay momentos en los que pueden pasarlo mal.
Fuente: We Heart It
Estos son 5
problemas frecuentes que todas las almas libres entienden:
1. Se sienten amenazados cuando les
controlan
Cuando les dicen qué hacer y les controlan se sienten igual que un animal enjaulado.
No funcionamos bien, hacemos todo de mala gana y con temor. Lo peor que nos puede pasar es que nos controlen, pues de seguro huiremos.
2. No buscan novios, buscan
compañeros de vida
Una de las
características básicas de alguien de alma libre es que no
necesita a nadie a su lado para ser absolutamente feliz. Valoran su individualidad y
buscan a un compañero de vida sólo cuando ellas se sienten
listas. No buscan
un novio o una pareja, buscan, más bien, a un compañero de aventuras a quien
amar.
3. Les gusta soñar
No es
necesario dormir para soñar.
Las personas de alma libre suelen soñar despiertas todo el
tiempo. A veces te las encuentras mirando
ensimismadamente algo y no hay quien los despierte. Les gusta soñar e imaginarse haciendo las cosas
que les gustan o recorriendo el mundo sólo con la
mente.
4. les
gusta experimentar.
Las personas de alma libre adoran experimentar lo que sea.
Les encanta coleccionar experiencias para tener algo qué recordar y
contar a sus descendientes. Y esto es simplemente porque les encanta disfrutar de todo lo
que les entrega la vida.
Fuente: We Heart It
5. Tienen
una idea de belleza más bien extraña
Podemos encontrar belleza en donde,
probablemente, los demás piensen que no la hay. Podemos amar la lluvia o los días nublados, o también creer que las hojas que caen en otoño son hermosas.
Cambian de
apariencia radicalmente; usamos maquillajes extraños,
decoloramos o cortamos nuestros cabellos, pero a nosotros nos encanta. No
tenemos ideas tradicionales de belleza, nosotros nos creamos nuestros propios cánones.
Amamos nuestro cuerpo y la sencillez de
las cosas.
“Desde siempre, a Caris, María, le han llamado ‘la del alma libre'”. Yo lo ratifico y la admiro.
Fuente, un poco adaptada para el blog, aquí.



